Oración por la lluvia para que acabe con la sequía

Pídele a Dios con esta poderosa oración por la lluvia que necesitamos en nuestras vidas. Pronto verás como llueve, así que prepara tu paraguas. Por medio de esta poderosa oración, vamos a poder comunicamos con nuestro Señor. Podemos pedirle que llueva muy fuerte, en beneficio de todos los seres vivos. Confíe en que Él nos ayudará.

El agua es vital para la vida, es fundamental para nuestro planeta. Tanto para los seres humanos como para otras especies y criaturas vivientes. Su ausencia puede volverla destructiva por falta de hidratación en el suelo.

Hay días en los que el calor se vuelve insoportable y necesitamos unas gotas de cielo para refrescarnos. Además, la lluvia ayuda tanto a la agricultura como a todos los seres vivos. Ya que necesitamos del agua para poder vivir. Siendo Dios capaz de hacer todo posible, por Su misericordia. Podemos pedirle, a través de la oración por lluvia, que nos conceda esta necesidad.

Por esta razón, si llegas a visitar el Santuario, no olvide rezar con fuerza y entregar todo tu corazón; esto hará que la oración pidiendo lluvia, sea escuchada más rápidamente por Jesucristo.

Oración para pedir lluvia de inmediato

Mi Señor, tú que eres quien ha creado el universo entero. Y todo lo que conocemos, vengo delante de ti, porque se que en tu corazón siempre está el proteger el cielo y la tierra. Quiero pedirte que traigas agua para que todos podamos sobrevivir.

Mi creador, anhelo tu presencia para permitir que el agua se encuentre con la tierra seca. La lluvia, eres el único que puede salvarnos, amado mío. Creo en tu poder y en tu misericordia, envíanos pronto. Y sin demora abundante agua para beneficiarnos a todos por mucho tiempo.

Padre amado, tu me dijiste que si te pido con fe tu me escucharías. Por lo tanto, les ruego con fuerza y ​​confianza que pongan fin a la sequía. Y arrojen agua sobre este santuario mío, envíenos la bendición de la lluvia en nuestros campos y ciudades.

En nombre del Papa, ten piedad y misericordia envía lluvia. Para que no haya más fuegos en nuestra tierra santa y seca. Estamos atentos a todas nuestras cosas. Al mismo tiempo, las debilidades las pasamos por alto. Dejamos todo en tus manos.

La imagen que tengo de ti es que eres un ser digno de admiración y quiero que mi trabajo sea digno para obtener más beneficios de las riquezas naturales. Que el agua venga a nosotros como una gracia del cielo, en esta tierra santa y seca, a través de Jesucristo, nuestro Salvador.

Amén.