3 poderosas oraciones para recuperar el trabajo




Las 3 poderosas oraciones para recuperar el trabajo. El trabajo siempre es motivo de preocupación, incluso para quienes han perdido un trabajo que les gustaba mucho. La pregunta «¿pero qué hice mal?» No se nos pasa por la cabeza y cuestionamos nuestra capacidad.

Pero la verdad es que, a menudo, la razón del despido no tiene nada que ver contigo y sucedió por razones que escapan a tu control. La estafa es difícil y difícil de asimilar, por eso queremos darte un poco de fuerza para recuperar tu trabajo perdido. Eche un vistazo a 3 poderosas frases para volver al trabajo que le ayudarán en su búsqueda para volver a su antiguo trabajo.

Oración para recuperar la obra con la intercesión de varios santos

Oh! Querida Madre Nuestra Señora Aparecida Oh Santa Rita de Cassia. Mi milagroso santo de todos los casos imposibles San Judas Tadeo. Santo Expedito, el santo del último minuto y San Edwiges, el santo de los necesitados Intercedan ante el Padre por mi trabajo. Te pido que me ayude a volver a mi trabajo para que me vuelvan a llamar, urgentemente. Te glorifico y te alabo siempre me inclino ante ti.

Oración para poder tener mi trabajo con la intercesión de San Antonio

Si quieres milagros, ve a San Antonio, huirás del diablo y de las tentaciones infernales. Recupera a los perdidos. La dura prisión se rompe, y en lo más alto del huracán Dé paso al mar turbulento. Por tu intercesión La peste, el error, la muerte huye, los débiles se hacen fuertes y los sanos se vuelven enfermos. Recupera lo perdido.

 Todos los males humanos Moderado, retrocede, Dinos quién lo ha visto; así dice el paduano. Recupera lo que fue perdido.  Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era al principio, ahora y siempre Amén. Recupera lo perdido. Ruega por nosotros, Beato San Antonio A. Que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo, recuperar lo perdido.

Oración para poder mantener mi trabajo a San Cipriano

Santo Antonio es un árbol de Mandingo, Santo Onofre es un árbol de Mirongueiro. Oh, oh, mi santo chipriota. Negro que sabe hacer un buen hechizo. ¡Hazlo en silencio, habla poco y está loco! San Cipriano, gracias.

Que la posibilidad de que yo obtenga el trabajo que quiero es mayor. San Cipriano, hechicero y cristiano, justo y malvado, conocedor y dominante en sus artes religiosas, te llamo con todo mi corazón, cuerpo, alma y vida para lograr el objetivo de recuperar este trabajo. Pido a todas las fuerzas superiores de la Santísima Trinidad, las fuerzas del mar, el aire, el fuego, la naturaleza y el universo que hagan que esta obra caiga en mis brazos y quede completamente atada por mí.