Oración altamente milagrosa para calmar y tranquilizar a una persona




Poder tranquilizar a una persona es importante ya que no sabemos a qué hora podemos tener la necesidad de hacerlo. Hay oportunidades, en las que nos encontramos con la familia y nos veos envuelto en situaciones en las que necesitamos calmar a alguien que está alterado o que simplemente está pasando por una necesidad espiritual donde una oración es la única medida que se puede aplicar para tranquilizarla, porque eso es cuando esta oración se vuelve importante.

Oración para tranquilizar a una persona agresiva

“Dios mío, siento mucha angustia,  miedo y el pánico y siento que se apoderan de mí.  Se que todo esto me está pasando por mi falta de fe. También por mi falta de abandono en tus santas manos y no confiar totalmente en tu poder infinito. Perdóname Señor y aumenta mi fe.

Señor, dame la gracia de la fe; Me da la gracia de confiar en el Señor sin medidas, sin mirar el peligro, sino mirándote solo a Ti, Señor; ¡Ayúdame, oh Dios! Me siento solo y abandonado, y nadie me puede ayudar, excepto el Señor.

Yo me entrego a ti Señor, en tus manos pongo las riendas de mi vida, el rumbo de mi andar, y dejo los resultados en tus manos.

Amén».

Realmente es una oración poderosa

En estos tiempos puede ser muy común ver a personas disgustadas. Que parecen estar esperando a que cualquier situación estalle en agresión.

Seguramente nos hemos encontrado con situaciones donde la agresividad puede verse como una amenaza latente para nuestra vida. O para las personas que nos rodean y es en esos momentos en donde podemos ver que una oración se convierte en el refugio perfecto donde la agresividad no tiene cabida.

Oración para tranquilizar a una persona enojada

» Gran San Miguel

Poderoso capitán de los ejércitos del Señor

Tú que has vencido el mal muchas veces

Y lo vencerás cuando quieras

Aléjate de mí todo mal

Todo enemigo que atente contra mi integridad

Y calma a los que aún quedan en mi vida

Grant les paz y calma

Muéstrales el camino a seguir

Amén «

La ira es una de las emociones que tenemos los humanos y que es difícil de controlar. Sobre todo en esos momentos de ira en los que no pedimos lo que hacemos o lo que decimos.

Podemos estar expuesto a gente enfadada constantemente. Y esa rabia puede estallar en cualquier momento, sin que lo veamos venir y sin poder hacer nada para evitarlo.

Sin embargo, cuando tenemos conocimiento del mundo espiritual que nos rodea, podemos tener dominio sobre estas situaciones simplemente levantando una oración. La persona que siente rabia puede sentir en su cuerpo cómo todo va pasando y es Dios quien empieza a tomar el control de sus acciones para que la rabia ya no lo domine.